303 XPLR
1.200,00€
Más ancha, más profunda y pensada desde cero para correr sobre tierra. La Zipp 303 XPLR utiliza una llanta de carbono hookless de 54 mm de perfil y 32 mm de ancho interno para trabajar con neumáticos gravel de gran volumen, reducir pérdidas por vibraciones y mantener una elevada eficiencia aerodinámica. Su diseño permite rodar con presiones más bajas, aumentando agarre y control sin sacrificar velocidad. Una rueda específica para gravel racing, creada para mantener el ritmo cuando el terreno se vuelve rápido, roto e impredecible.
El gravel moderno ya se disputa a velocidades que obligan a pensar en aerodinámica sin renunciar a neumáticos grandes. La Zipp 303 XPLR nace precisamente para resolver esa contradicción.
En lugar de adaptar una rueda de carretera, Zipp desarrolla una llanta específica para gravel con 54 mm de profundidad y 32 mm de ancho interno. Esa arquitectura permite que los neumáticos de gran volumen adopten una forma más estable y aerodinámicamente coherente con la propia llanta.
El resultado no se limita a cortar mejor el aire. Una base más ancha permite utilizar presiones más bajas, aumentando la capacidad del neumático para absorber vibraciones, mantener contacto con el terreno y conservar tracción en curvas rápidas o superficies irregulares.
La construcción hookless tubeless incorpora además bordes internos desarrollados para reducir el riesgo de pinchazos por pellizco cuando el neumático recibe impactos fuertes. Esto permite buscar presiones eficientes para gravel sin penalizar innecesariamente la fiabilidad.
Zipp ha diseñado la 303 XPLR alrededor de neumáticos específicamente aprobados para esta anchura extrema. En sus pruebas internas, la marca detectó ventajas aerodinámicas de aproximadamente 2 vatios frente a una rueda comparable a velocidades medias de competición, aumentando la diferencia a más de 10 vatios en situaciones por encima de 53 km/h.
La Zipp 303 XPLR es una rueda de carbono creada para gravel racing y recorridos rápidos donde aerodinámica, control, absorción y resistencia a la rodadura deben trabajar como un único sistema.
No se trata simplemente de montar un neumático ancho sobre una rueda rápida. Se trata de diseñar ambos para funcionar juntos.





